Una obligación del prestamista, en tu interés
El artículo 14 de la Ley 16/2011 obliga a todo prestamista a evaluar tu solvencia antes de firmar, con información suficiente obtenida por medios adecuados, incluida la que tú le das. Puede consultar además los sistemas de información crediticia, con las garantías de la normativa de protección de datos. Si más adelante acordáis ampliar el crédito de forma significativa, tiene que actualizar la información y volver a evaluarte.
Para bancos y establecimientos financieros de crédito, la Orden EHA/2899/2011 concreta el método: empleo, ingresos y su variabilidad, patrimonio, ahorros, otras deudas, gastos fijos e historial crediticio, que pueden consultar en la CIRBE del Banco de España y en los sistemas de información crediticia.
Qué información se revisa
- Identidad y residencia
- Que eres quien dices ser y que vives en el país. Evita préstamos a nombre de otra persona.
- Ingresos y su regularidad
- Nómina, pensión, prestaciones o facturación como autónomo. No basta con el importe: importa que se repita cada mes.
- Gastos fijos y deudas en curso
- Lo que declaras y lo que se ve en los movimientos de tu cuenta, si los aportas: alquiler, cuotas de otros préstamos, tarjetas aplazadas.
- Historial de pagos
- Cómo has devuelto préstamos anteriores con ese prestamista y, si los consulta, lo que conste en los ficheros de morosidad.
- Cuenta bancaria
- Que la cuenta en la que recibirás el dinero está a tu nombre.
La evaluación mira la cuota o el pago concreto frente a lo que te queda cada mes. Para un micropréstamo de 300 € a 30 días, la pregunta es si 322,50 € caben en tu presupuesto el 18 de octubre de 2026. En una línea de crédito se mira el límite, no solo lo que piensas usar, porque puedes disponer de todo en cualquier momento. La norma bancaria para el crédito revolving pide medir la capacidad de pago con doce cuotas mensuales iguales sobre el límite: con la tarifa del Crédito Inteligente, un límite de 1.000 € equivale a cuotas de 91,97 €.
Qué datos no deberían usarse
La Directiva (UE) 2023/2225 exige que la información sea pertinente, exacta, necesaria y proporcionada a la naturaleza, la duración, el importe y los riesgos del crédito. Y excluye de forma expresa:
- Las categorías especiales de datos del artículo 9 del Reglamento general de protección de datos: origen étnico o racial, opiniones políticas, convicciones religiosas o filosóficas, afiliación sindical, datos genéticos y biométricos, salud, vida sexual y orientación sexual.
- Las redes sociales, que no se consideran una fuente externa válida para evaluar la solvencia.
La directiva añade que la evaluación no puede basarse solo en el historial crediticio, y que el crédito no debe ponerse a tu disposición salvo que el resultado indique que es probable que puedas cumplir el contrato. Por su parte, la Ley Orgánica 3/2018 deja fuera de la presunción de licitud los casos en que un fichero de morosidad combina tus deudas con información de otras fuentes para elaborar un perfil o una puntuación de crédito.
Cuándo se aplica la nueva directiva
Los Estados debían incorporarla a su derecho antes del 20 de noviembre de 2025 y aplicarla desde el 20 de noviembre de 2026. España está tramitando una nueva ley de contratos de crédito al consumo para hacerlo. Hasta que esa ley se publique en el BOE, la norma española vigente es la Ley 16/2011.
Decisiones automatizadas: tu derecho a que te revise una persona
Algunos prestamistas usan sistemas que analizan la solicitud de forma automática. El artículo 22 del Reglamento general de protección de datos te da derecho a no quedar sometido a una decisión basada únicamente en un tratamiento automatizado que te afecte de forma significativa, como la denegación de un crédito. Cuando la ley permite esa decisión porque es necesaria para el contrato o porque la has consentido, el responsable debe garantizarte como mínimo tres cosas:
- Obtener la intervención de una persona del prestamista.
- Expresar tu punto de vista, por ejemplo aportando un ingreso que el sistema no vio.
- Impugnar la decisión.
Con el derecho de acceso (artículo 15) puedes pedir también información significativa sobre la lógica aplicada y las consecuencias previstas. La Directiva 2023/2225 refuerza este punto para el crédito al consumo: explicación clara de la evaluación, derecho a dar tu versión y a pedir que se revise, y obligación del prestamista de informarte de estos derechos. Cómo pedirlo en Kreditiweb está en tus datos.
Qué significa una denegación y qué hacer después
Una denegación significa que, con los datos disponibles, el prestamista no ve probable que puedas devolver sin dificultad. No es una deuda ni se comunica a los ficheros de morosidad, que solo recogen impagos.
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Pregunta el motivo
Si la denegación se basa en la consulta de un fichero, el prestamista debe informarte de inmediato y gratis del resultado y de qué fichero consultó (artículo 15 de la Ley 16/2011).
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Pide revisión humana si fue automática
Explica lo que el sistema no pudo ver y aporta el documento que lo acredite.
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Revisa tus datos
Comprueba si figuras en algún fichero de morosidad y si lo que consta es correcto. Lo explicamos en ficheros de morosidad.
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No encadenes solicitudes
Pedir el mismo crédito a varios prestamistas seguidos no cambia tu situación. Vuelve a solicitar cuando cambie algo: un ingreso nuevo, una deuda terminada.
Una denegación también puede ser una señal útil. Si tu margen mensual no da para la cuota, la cuenta de diez minutos te ayuda a ver dónde está el desajuste. Cómo aplicamos todo esto en Kreditiweb lo contamos en préstamo responsable.
Fuentes y normas citadas
- Ley 16/2011, de contratos de crédito al consumo: arts. 14 y 15
- Orden EHA/2899/2011, de transparencia y protección del cliente de servicios bancarios: art. 18
- Directiva (UE) 2023/2225, relativa a los contratos de crédito al consumo: arts. 18 y 48
- Reglamento (UE) 2016/679, general de protección de datos: arts. 9, 15 y 22
- Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos Personales: art. 20